En el año 2003 tomé la firme e irrevocable decisión de dejar mi ejercicio de abogado para dirigir toda mi energía al servicio de las personas a través de apoyarlos en su desarrollo humano y espiritual, siendo el yoga la herramienta más importante, completa y concisa de las que he utilizado para este propósito.

¿Por qué nuestros entrenamientos no están afiliados a la Yoga Alliance®?

A lo largo de todos estos años he presenciado con beneplácito la creciente popularidad que ha adquirido la práctica de yoga, cada vez más difundida y conocida en todo el mundo, mayoritariamente en su versión física del Hatha Yoga, aunque también, y de forma notable, en el aspecto de la Meditación, el cual es su principal propósito.

Pero la expansión de su práctica ha sido causa, y a la vez consecuencia, de un agresivo movimiento comercial que, por sus dinámicas desde hace ya varios años, viene generando un boom sin antecedentes en la historia del yoga. Y uno de los efectos de ese boom ha sido el incremento del interés de muchas personas que han decidido dedicarse a enseñar el milenario arte y ciencia, no siempre por altruistas razones precisamente, lo que ha provocado la explosión de todo tipo de entrenamientos de profesores e instructores.

Entonces, como consecuencia apenas natural se suscitó dentro de la comunidad yóguica exógena a la India, el interrogante acerca de la pertinencia de profesionalizar, agremiar y estandarizar el ejercicio de enseñante de yoga, ante lo que hubo una rápida respuesta, de la cual surgió la Yoga Alliance® como solución a ésta supuesta necesidad.

Lo anteriormente mencionado ha generado el debate sobre la pertinencia y validez de la existencia de organismos reguladores y/o certificadores de la enseñanza del yoga, aún más cuando son de origen privado y auto generado, pero también acerca de las atribuciones de autoridad y los criterios para dar respaldo y certificar o no a una escuela o profesor.

Basados en los anteriores aspectos, damos respuesta en este artículo a las reiteradas preguntas de quienes, interesados en formarse como enseñantes de Yoga, desean saber si los entrenamientos de IKY se encuentran avalados por la Yoga Alliance®.

Nuestros entrenamientos NO están afiliados a la Yoga Alliance®. Las razones, expuestas a continuación, son variadas y acordes con los criterios compartidos con la mayoría de los profesores, maestros y escuelas más tradicionales y clásicas, especialmente los originarios de la India, con lustros y hasta siglos de existencia.

¿Quién vigila al vigilante?

Este es el primer interrogante que nos hacemos y nos preguntamos:

  • ¿De dónde surge la autoridad de la Yoga Alliance® para fijar criterios sobre el ejercicio de enseñante de yoga?
  • ¿Quién o qué organismo le ha atribuido a la Yoga Alliance® su supuesta autoridad?

Definitivamente no ha sido ni el gobierno de la India, ni ninguna escuela tradicional originaria de ese país, ni mucho menos de alguna agremiación de escuelas de yoga tradicionales de la India.

Es importante anticipar que el gobierno de la India, posiblemente para tomar las riendas de lo que la Yoga Alliance® se auto atribuyó, creó en 2018 el YCB – Yoga Certification Board, el sistema institucional de acreditación y reconocimiento de las instituciones de enseñanza del yoga en el mundo, institución oficial del yoga de la cual no hace parte la Yoga Alliance® y de la cual tampoco ha recibido aval alguno.

Con la creación del YCB, la Yoga Alliance® ha quedado ocupando simplemente la posición de organismo privado sin autoridad oficial ni internacional para certificar escuelas, formaciones y profesores de yoga.

¿Entonces qué es la Yoga Alliance®?

La Yoga Alliance® es un organismo privado, auto denominado y auto habilitado, que promueve a través de una poderosa actividad de marketing la certificación y registro de escuelas, profesores y entrenamientos de yoga en todo el planeta, careciendo para ello de algún aval institucional del gobierno de la India, o de cualquier otro gobierno.

Propone para su objetivo, el establecimiento de unos estándares mínimos, que ellos mismo han definido, para la enseñanza del yoga. Además, se atribuyen una suerte de autoridad para avalar el ejercicio de esta disciplina milenaria.

Fue fundada en Estados Unidos básicamente por norteamericanos en 1999, a partir de lo cual fue ganando una gran influencia, logrando que los interesados en yoga asumieran que era necesario hacer parte de la Yoga Alliance® para poder dictar clases a nivel internacional. Sin embargo, comenzó a debilitarse hace algunos años, inicialmente a partir de la variedad de cuestionamientos de algunos de sus ex beneficiarios, principalmente alrededor de su pertinencia y necesidad.

Ya con la creación de la YCB por parte del gobierno de la India quedó debilitada su supuesta autoridad y necesidad como organismo certificador y de registro. Finalmente, con el advenimiento de la virtualidad a raíz de la pandemia del COVID-19, quedó desvirtuada su autoridad para habilitar la enseñanza del yoga a nivel internacional siendo que cualquier persona que haga un marketing digital adecuado puede ofrecer desde su lugar de residencia clases a cualquier lugar del mundo sin restricciones.

De otro lado, ha recibido cuestionamientos al respecto de que siendo un organismo privado que afirma no tener fines de lucro, no publica las formas como resocializa o reinvierte los dineros que cobra por conceptos de tasas de afiliación, que además son anuales si una institución o profesor desea continuar formando parte de su registro.

¿Es necesario estar afiliado a la Yoga Alliance® para enseñar?

Definitivamente no. Tal vez sea útil para aquellas escuelas o profesores que requieren de algún tipo de reconocimiento o respaldo porque consideran carecer de él.

A mi modo de ver, todo se centra en la importancia de la pertenencia a algún linaje, escuela tradicional o estar amparado por un gurú o maestro auténticos. Es apenas natural que las escuelas o profesores que carecen de lo anterior, o no le dan suficiente importancia, requieran del aval de alguna organización. Pero afortunadamente esto ya está suplido por la YCB, del gobierno de la India.

Otra interpretación que tengo al respecto se basa en que el trámite de registro ante la YCB es tan exigente y dispendioso que muchos preferirán la gran facilidad y poco rigor con que la Yoga Alliance® ha venido otorgando las afiliaciones. Aunque anunciaron hacer más exigentes los criterios de afiliación, finalmente siguen siendo más flexibles que los de la YCB.

Pero aún esto no los puede convalidar como autoridad avaladora. Seguirán siendo un ente de apoyo en todo caso, que no puede garantizar de ninguna manera la calidad de las escuelas, formaciones y profesores afiliados.

Consideraciones Adicionales

La diversidad del Yoga

Yoga es un arte y una ciencia que se ha venido desarrollando desde hace miles de años en diferentes contextos históricos, geográficos y culturales. Desde el 2016 hace parte de la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.

El Yoga surge como respuesta y solución a un único interrogante filosófico atinente a otorgarle un sentido superior a la existencia humana a partir de la trascendencia del sufrimiento (ignorancia – apego) y el aprovechamiento y desarrollo de sus potencialidades físicas, mentales y energéticas (kundalini – samadhi).

Las soluciones a la mencionada problemática han sido múltiples, empezando por aquellas establecidas en su texto fundamental: Yogasutra, del Rishi Patánjali. Esto ha generado gran diversidad de desarrollos filosóficos, técnicos y metodológicos propuestos y sistematizados por notables maestros, guías y gurús alrededor del mundo. A partir de esta variedad de propuestas se han formado las diferentes escuelas y caminos filosóficos y “espirituales” que, aunque en ciertos casos pueden parecer opuestos, buscan de una u otra manera el logro del estado trascendente del Yoga.

Entonces me pregunto:

  • ¿Cómo es posible establecer estándares de enseñanza con semejante variedad de visiones?
  • ¿A qué se referirán aquellos que se ofrecen como entes evaluadores?

A mi modo de ver, este simple argumento le quita validez a cualquier posibilidad de estandarizar y evaluar una enseñanza del yoga.

Por otro lado, considero que las propuestas que buscan garantizar la calidad de una disciplina tan noble como el yoga siempre deben de ser bien recibidas; éstas ayudan a obtener y elevar el nivel, así como la calidad de las enseñanzas, en este caso, del yoga. Pero también se pueden convertir en un proceso limitante y restrictivo, ante la irrealidad de poder caracterizar lo que es yoga y cómo debe de ser enseñada.

Un intento de unificación de criterios para la capacitación de enseñantes de yoga por bien intencionado que sea puede llegar a desembocar en un infructuoso sesgo, generando el riesgo además de que se geste una monopolización de la enseñanza y el ejercicio del yoga.

Este tipo de iniciativas generan confusión entre el público que puede llegar a pensar que es la Yoga Alliance® la que sustenta la verdad única sobre el aprendizaje en yoga, llevándolo a ignorar excelentes escuelas tradicionales como las de Iyengar, Desikashar, Yogananda, Veda Bharati, las diferentes ramas budistas y Satyananda Yoga, (reconocida oficialmente por el gobierno de la India como Universidad de Yoga). Esto simplemente porque no están afiliados a la Yoga Alliance®.

De hecho, las más tradicionales y reconocidas escuelas de la India NO se encuentran vinculadas a la Yoga Alliance® (salvo Sivananda Yoga y otras pocas más) y precisamente se debe a que sus estándares de formación superan ampliamente los de la entidad en cuestión.

Existe la creencia que sólo pueden trabajar a nivel mundial si están en el Registered Yoga Teacher (RYT®) pero desconocen que el ejercicio de la enseñanza del yoga no está regulado en el planeta por ninguna entidad y que sólo en algunos países existen regulaciones específicas que además no incluyen a la Yoga Alliance®.

Las escuelas tradicionales suelen tener sus propios registros y en casi todos los países hay asociaciones y agremiaciones de Yoga que sustentan a sus enseñantes miembros.

Para concluir, este tipo de tendencias y comprensiones pueden resultar excluyentes, monopolizadoras y desestimatorias de la calidad e importancia de las líneas, escuelas y tradiciones que no desean formar parte de ninguna alianza o agremiación, y que pueden manejar una alta calidad en cuanto al conocimiento y la transmisión de la milenaria disciplina del yoga.

*El nombre, las marcas comerciales y los logotipos de Yoga Alliance®, Registered Yoga Teacher® y RYT® utilizados en este sitio web son propiedad intelectual de Yoga Alliance®.

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Categorías:Sistema IKY